Sus orígenes son musulmanes posiblemente del S. XII, aunque después pudo pasar a manos cristianas. Algunos restos constructivos son más tardíos del S. XIV.

En la relación que Ximenez de Rada establece de las conquistas llevadas a cabo entre 1231-1233, hace mención sin ninguna otra referencia al lugar como Malaula o Maleola. Este lugar conocido por todos los vecinos de la localidad de Quesada es hoy denominado Majuela. El nombre es el vulgarismo de su nombre clásico, Maleolus (arbusto que da frutillos en forma de manzanilla y con un solo hueso).

En la actualidad Majuela es una gran finca dedicada al olivar hasta casi la parte alta de un cerrillo cónico, dominando visualmente una gran extensión al norte, oeste y sur, lo convierte en un lugar estratégico de gran importancia para Quesada medieval y su entorno. Esta importancia está demostrada por los impresionantes lienzos de muralla que aún se conservan y que están en pie.

 

Son gruesos muros hechos con mortero de cal y piedras y en menor medida otros con sillería en piedra de mediano tamaño. La estructura de la fortificación es de forma irregular, adaptándose a la topografía del cerro, con al menos dos muros que rodean el perímetro, en torno a una estructura rectangular que podría ser la torre central. Esta está adelantada hacia W y conserva las jambas de una puerta. Las esquinas de esta torre están redondeadas para ofrecer pocas aristas. En la actualidad una gran parte de los muros están caídos sobre el lugar aunque algunos aun permanecen en pie.

 

La abundancia de material cerámico en algunas de estas pendientes da que pensar de un abandono precipitado y una conquista violenta del lugar. La tipología del sitio, así como su ubicación la convierte en una pequeña fortaleza que resguardó y servía de vigía al entorno de Quesada en época musulmana y que, a la vez que esta, sufriera parecido destino en su conquista y saqueo por parte de los cristianos. Es posible incluso que algunas reparaciones observadas en los lienzos de la torre pudieran ser posteriores, ya de época cristiana y pudiera nuevamente tener un valor estratégico, al situarse en el camino de Tíscar a través de Quesada para llegar a Cazorla y ser por tanto un bastión de defensa entorno a la nueva capitalidad del adelantamiento a partir del S. XIV.

 

Acceso:

 

Para llegar hasta el paraje donde se hallan los restos del Castillo de Majuela partiendo desde la localidad de Quesada, debemos coger la carretera A-315. Pasado el polígono industrial entramos a una rotonda en la cual nos desviaremos en la primera salida por la A- 322 dirección Cazorla. Poco después nos desviarnos nuevamente a la derecha por la JV-7107 dirección Chorro-Nacimiento del Guadalquivir. Tras recorrer 12 Kilómetros desde nuestro punto de partida llegamos al lugar en cuestión, donde estacionaremos nuestro vehículo y accederemos caminando a través del olivar hacía el cerro cónico situado a la derecha de nuestra marcha, característico por los restos de construcciones que despuntan en su cumbre.