La Villa Romana de Bruñel fue descubierta de forma casual en 1965 mientras se llevaban a cabo labores agrícolas en la zona. A partir del descubrimiento comenzarían las excavaciones arqueológicas bajo la dirección de R. del Nido, A. Arribas, M. Riu, P. Palol, M. Sotomayor, y J. González Navarrete. En total siete intervenciones sucedidas entre los años 1965 y 1971, dejando al descubierto el que sería hasta el momento el principal y más importante yacimiento de época romana de las provincia junto al de Cástulo (Linares).

 

Los restos sacados a la luz pertenecen a una Villa. En el mundo clásico esta era una casa de campo, una segunda residencia para el señor y su familia, la cual se encontraba equipada con lujo y comodidades e igualmente estaba ligada a la explotación agrícola.

 

 

 

En el caso de Bruñel encontramos tres fases de construcción comprendidos entre los siglos II, III Y IV. La mayoría de las fases se encuentran superpuestas, apreciándose mejor las últimas en el tiempo, en especial las zonas absidales de una construcción de forma rectangular con contrafuertes correspondiente igualmente al momento de mayor extensión en superficie de la vivienda. Los espacios pertenecien

tes al S. II, son también fácilmente reconocibles por sus pavimentos con mosaicos, correspondiéndose con el momento de máximo esplendor de la Villa.

La Villa Romana de Bruñel no está excavada en su totalidad, tan solo unos 5.000 de unos 15.000 metros, lo cual dificulta el conocimiento completo y funciones de sus dependencias.

 

• Propuesta de Recorrido:

 

1) La villa del S. II-lll.

Penetramos a la villa por lo que debió ser su entrada original directamente hacía el Atrio (A, 1). El Atrio es la pieza fundamental en la casa romana, ordenaba algunas habitaciones y les permitía la entrada de iluminación natural. En el centro posee el "impluvium" o alberca donde se recogía el agua de lluvia. Conserva también el pavimento de mosaico de tipo geométrico y sus paredes estuvieron estucadas y pintadas imitando mármoles. Comunicaba a través de unos escalones a otra habitación también con mosaico con motivos geométricos y desde aquí se accedía al peristilo o gran patio Abierto.

El peristilo presenta en el centro una fuente con dobles bancos por donde corría el agua; estaba formado por una galería porticada que apoyaba la cubierta sobre catorce columnas, alrededor de esta galería se ordenaban el resto de habitaciones de la villa y recibían la luz; la mayoría pavimentadas con ricos mosaicos con motivos geométricos y figurativos (A, 3).

Esta villa quedó cortada en dirección E-W por la construcción de una nueva villa en el S. IV.

 

2) La villa del S. IV.

Lo más llamativo de esta villa es la gran sala absidada sobre el peristilo de la villa anterior. De la entrada se conservan restos de una basa que formarían parte del pórtico de acceso. Desde aquí nos encontramos en el átrio (B, 4). En dirección E. nos dirigimos hacía el nuevo peristilo (B, 5) de menores dimensiones que el anterior pero con funciones similares. Desde la galería accedemos por un corredor a una gran sala rectangular con apertura en el extremo sur y que tuvo función de corral (B, 6). Desde aquí y en dirección norte pasaríamos a la estancia absidal, comunicada igualmente con la villa del SIII a través de una pequeña apertura.

Esta construcción refleja el fenómeno de la creciente ruralización de la sociedad romana del S IV, disponiendo de mayores ambientes útiles para la explotación agropecuaria a gran escala.

 

3) Depósitos-Cisternas.

En la zona más al este de la villa encontramos las construcciones pertenecientes al S. II. Grandes depósitos o cisternas que servían para el almacenamiento y distribución de agua.

La villa estuvo ocupada hasta el primer tercio del S V, cuando sufrió un incendio que ocasionó su destrucción y abandono.

 

 

 

 

• Localización:

El yacimiento queda enclavado sobre una suave loma a 7 kilómetros de localidad de Quesada, junto al cortijo denominado "Plaza de Armas" perteneciente al pago de Bruñel.

Para acceder a la zona arqueológica partiendo desde Quesada debemos tomar la carretera A- 315 dirección Úbeda. Pasado el polígono industrial entramos en una rotonda, donde nos desviamos en la primera salida hacía la A-322 dirección Cazorla. Sobrepasado el punto kilométrico 35 abandonamos la carretera para transitar ahora por un camino rural que va paralelo al arroyo de Bruñel. En apenas un kilómetro nos encontraremos en la entrada a las ruinas romanas.

 

Sus Coordenadas son 3º 04' 38'' W/37º 53' 10'' N.