La Bujea, Cerrá Extremera y Béjar


La sierra de Quesada nos ofrece además parajes naturales prácticamente desconocidos y de una gran riqueza biológica: La Bujea, al pie de la loma del Rayal, donde predomina el boj (Buxus sempervirens) junto a las tres variedades de pino existentes en el parque. Desde este lugar tendremos una panorámica excelente del extenso olivar quesadeño. La Cerrada de Extremera también nos sobrecogerá con sus impresionantes paredes donde el río que lleva su nombre ha excavado la roca para formar bellas cascadas y cuevas. Bordeando la parte baja de la Bujea encontramos Béjar y la Cerrá Villena, uno de los rincones naturales más vírgenes de todo el Parque. Se trata de una zona formada por densos bosques de pino carrasco y encina, donde nace el río Béjar y confluye con el río Extremera para dar lugar al río Quesada.

 

 

 

El acceso a estos rincones se ha de hacer caminando, ya que los caminos que se aproximan son principalmente pistas forestales cortadas al tráfico o sendas. Esto ha contribuido a la perfecta conservación del entorno siendo fácil localizar aquí buena muestra de los endemismo botánicos del Parque Natural y permitirnos con facilidad la observación de la fauna que habita estas sierras